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domingo, 22 de julio de 2012

Ascensión a Cabeza Mediana

A propuesta de Manu, el pasado domingo 15 de julio nos juntamos unos cuantos para realizar una ruta por la Sierra. Tras una aparatosa subida al puerto de Cotos (debido a una carrera ciclista), nos juntamos a las 10.15 en el aparcamiento. Fuimos: Skylark, Corz, Jose, Manu, David Santillán, Tamara, Jesús, Jaime, Jesús, Maite y yo. Trass presentaciones y saludos, Jesús nos llevó por un atajo. Esta vez no hubo quejas del atajo, ya que discurre todo a la sombra y cuesta abajo. Atravesamos el aparcamiento y comenzamos a descender campo a través hacia el este, hasta alcanzar el arroyo Guarramillas (afluente del Lozoya). Ahí enganchamos con un camino que, siguiendo el curso del agua, nos llevó hasta un cruce con la M-604.
Cruzamos la carretera y continuamos por senda, hasta una parada en el Mirador de los Robledos. Este mirador es un excelente punto para contemplar el macizo de Peñalara, el valle del Lozoya o incluso la sierra de Ayllón.
Tras la parada, continuamos la senda, cuesta arriba y sin sombra, al resguardo del macizo de Peñalara. Llegamos a Cabeza Mediana a las 14:00. Tras la comida, culminamos la ascensión y volvimos a la senda para regresar. Descendimos a un collado, para subir al Cerrito Sarnoso y para luego continuar con subidas y bajadas hasta acabar de nuevo en la carretera, para volver al aparcamiento. Tras un par de rondas de cerveza, dimos por concluida la jornada montañera.
En total, la ruta tiene unos 650 m de desnivel, con 21 km de longitud. La primera parte es totalmente recomendable con estos calores mientras que la segunda, entre cuestas arriba, calor y polvo del camino, quizá no tanto.

lunes, 29 de agosto de 2011

Cotos - Cercedilla pasando por el Eresma


Tras unos cuantos fines de semana de inactividad, decidimos retomar Jesús y yo las buenas costumbres este domingo, 28 de agosto.

La ruta, inicialmente, era Cotos - Valsaín, pero, debido a que tan sólo hay un autobús directo Valsaín - Madrid y que íbamos a llegar mucho antes de la hora, decidimos alargar un poco más, siguiendo una sugerencia de Pablo.
Salimos en autobús desde Moncloa (ojo, en verano los horarios cambian y hay muy pocos autobuses. Nosotros salimos a las 9:30). Llegamos a las 11 a Cotos, donde cogimos el GR-10. No tiene gran complicación, ya que entre sendas y pistas de la explotación maderera, se llega con facilidad hasta la carretera del puerto (con más o menos rodeos).
Tras una hora escasa de caminar cuesta abajo casi solos (salvo unos ciclistas) llegamos a la carretera, a la altura del puente de la Cantina.
Cruzamos la carretera y retomamos el GR-10. En este punto es donde nos separamos de la idea inicial, que era bajar por el río Eresma hasta Valsaín. Nosotros continuamos un rato por el GR, para luego comenzar a subir hasta el puerto de la Fuenfría, donde comimos. A partir de ahí, bajada hasta Cercedilla por la calzada romana.
Acabamos a las 16:30, tras 21,6 km y una agradable jornada.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Prácticas de aclimatación invernal en Valdemartín

Hoy habíamos quedado un buen número de compañeros para salir a la sierra a tomar contacto con las nieves caídas recientemente, las primeras de la temporada (esperadas con ansia durante meses), pero luego ha resultado que más de uno (y de dos e incluso más de tres...) ha cambiado de opinión pensando que iba a estar mejor en su casa disfrutando de una deliciosa jornada de domingo al calor del hogar. Ay, la afición montañera de los años mozos, quién la pillara...

En fin, al final "sólo" hemos quedado Pablo, Jesús, Eva, Maranta, David y yo con la firme intención de darnos una vueltecita y disfrutar de la nieve en, según los pronósticos, un soleado y plácido día (y de paso practicar un poco con el equipo invernal, rescatado por fin del fondo del armario). Y así habría sido de no ser por unas juguetonas nubecillas que permanecieron remolonas enganchadas en las cimas, sumiendo la Cuerda Larga y sus alrededores en una niebla bastante densa toda la santa mañana y parte de la tarde.

De Valdemartín 28-10

Pero ya estábamos en Cotos bien equipados, con todo el material preparado y muchas ganas, así que allá que salimos a eso de las 9:30 de la mañana en dirección a Cuerda Larga vía ladera de la loma del Nuruego y Valdemartín. A pesar de lo fresca que estaba resultando la mañana, enseguida empezamos a entrar en calor al encarar las primeras subiditas. Además, el paisaje a nuestro alrededor entre los pinos no podía ser más estimulante: todo cubierto de un manto de nieve polvo reciente, blanca y pura, en cantidad más que aceptable. Deliciosa, si bien bastante suelta por no haber tenido tiempo suficiente para consolidar una capa consistente.

De Valdemartín 28-10

Al poco de encarar las empinadas rampas que llevan a la cuerda, fuera del cobijo de los pinos y del abrigo de la ladera cercana, quedamos expuestos a las inclemencias de un gélido viento del noroeste muy desapacible que nos obligó a arrebujarnos en cuantos ropajes de abrigo llevábamos encima. La inconsistencia de la nieve no daba apenas juego para las prácticas de autodetención, así que proseguimos la travesía subiendo unas rampas de nieve muy buenas hasta alcanzar la Cuerda Larga, con un viento cada vez más furioso que nos iba forrando de hielo poco a poco y la niebla cerrándose por momentos limitando la visibilidad a apenas unos pocos metros.

De Valdemartín 28-10

Así pues, ante tales condiciones y considerando la jornada más que cumplida, iniciamos el regreso a Cotos en busca de un tazón de caldo calentito que nos devolviera a la vida. No satisfechos con ésto y dado que era hora de yantar, nos dirigimos al cercano pueblo de Navacerrada a degustar unas soberbias raciones variadas en uno de los múltiples bares que circundan la plaza. Ah, amigos, que ahí no termina la historia pues, como no hay dos sin tres, decidimos con muy buen criterio (y animados por el sabio consejo del bueno de Dani) tomar de postre una excelente taza de chocolate caliente y picatostes de no mal tamaño... Mmmmmmm. (Ay, lo que os habéis perdido los que no habéis venido). Al fin saciada nuestra hambre, nos volvimos a los madriles con la mente puesta ya en nuestra próxima aventura, que promete ser espectacular.

Para terminar, sólo comentar que la niebla abrió definitivamente justo cuando salíamos del párking de Cotos con el coche y pudimos entrever fugazmente la cara norte de Cabezas de Hierro, con sus tubos pletóricos de nieve y una pinta más que sublime (tanto que a Pablo casi le da un ataque de ansia viva y faltó el canto de un duro para dar media vuelta y tirar para allá).

Definitivamente, ha quedado inaugurada la nueva temporada invernal. Yupiiiii.

Un xaludote