Hola, ¿qué tal?
Ya han caido las primeras nieves tempraneras de la temporada invernal. Como no podíamos más con nuestras ansias de pisar nieve, el pasado dia 6 nos acercamos a Cotos para comprobar cuánto había nevado. Lo cierto es que nos encontramos con bastante más nieve de lo esperado, no una enormidad como en pleno invierno, pero sí la suficiente como para disfrutar bien de ella desde el mismo momento de salir del coche, pues había hecho un frio majete y estaba toda congelada.
A las 8 empezamos a andar en dirección a la Laguna Grande de Peñalara. El plan original era seguir hasta la Laguna de los Pájaros y coger allí el PR 32 que va por la cuerda hasta el pico del Nevero. Pero en llegando a la Laguna Grande nos dejamos engatusar por la primera canaleja que apareció ante nuestros hambrientos ojos y no pudimos resistir la tentación de subir por ella. Así que nos calzamos los crampones y pim-pam-pum acabamos en la cuerda de Peñalara un pelín más al norte de Dos Hermanas. Con la nieve congelada se subía de maravilla, pero no era recomendable salirse de la zona central de la canal, pues la capa acumulada aún no era muy gruesa y podía ceder al peso si estaba hueco debajo.
Arriba pegaba el viento bien fuerte y la sensación térmica bajó bastantes grados. Además, nos metimos en las nubes que permanecían enganchadas en la cumbre y la visibilidad se redujo a unas pocas decenas de metros a nuestro alrededor. En esas condiciones seguimos adelante hasta la cumbre de Peñalara, donde estaba todo cubierto de plumones de nieve congelada que forma la humedad del ambiente con el frio viento. Seguimos adelante por Claveles, pero como no había aún nieve suficiente no pudimos seguir por el paso de arriba y tuvimos que bordear las congeladas rocas por la ladera norte. Así, en medio de la ventisca, sin visibilidad ni referencia visual alguna seguimos cuerda adelante por el PR 32 lo mejor que pudimos (al ser tan ancha la cuerda y no ver ni torta era difícil saber si íbamos por la parte de arriba o nos habíamos ido un poco ladera abajo).
Bastante antes de llegar al puerto del Reventón nos tuvimos que calzar las raquetas de nieve para poder progresar algo más cómodamente. La capa de nieve congelada formaba una costra dura que casi cubría completamente los arbustos, pero no era lo suficientemente gruesa como para aguantar del todo nuestro peso y nos hundíamos en los arbustos cada dos por tres, maltratándonos las espinillas (tema especialmente doloroso cuando llevas unos cuantos golpes acumulados, ahora ya sé el por qué del dicho ese de "le ha sentado como una patada en las espinillas", por no decir otro sitio aún más sensible). Con las raquetas aún nos hundíamos pero menos (y nos evitábamos los molestos golpes) de manera que la progresión mejoró algo pero seguía siendo fatigosa y lenta.
No sé muy bien hasta dónde llegamos (por lo que tardamos en volver y lo largo que se nos hizo creo que llegamos a pasar el puerto de Malagosto, aunque no sabría decirlo a ciencia cierta), pero ante la falta de referencias visuales y que estábamos hasta las napias de ir dando tumbos por una nieve ingrata que se negaba a sostener nuestro peso, hueca como estaba por los arbustos que había debajo, a la una y pico decidimos darnos la vuelta y regresar. Tras lo que nos pareció una eternidad llegamos al fin a la laguna de los Pájaros y justo en ese momento empezaron a despejarse las nubes, mostrándonos por fin la gloriosa vista del valle del Lozoya y la Cuerda Larga.
Volvimos a Cotos por el camino normal y corriente (PR 15) contemplando con golosa afición las suculentas canales de la vertiente sur de Peñalara, llenas de promesas por cumplir para cuando acumulen la nieve suficiente. Paciencia, la temporada no ha hecho nada más que empezar y las grandes nevadas están aún por venir (cuento con ello, y si no, alguien allá arriba me va a oir). Como no podía ser de otra forma, en los alrededores de Cotos proliferaban como chinches los domingueros que habían subido a jugar y tontear con la nieve. Estaba todo a tope, puerto de Navacerrada incluido. Visto el panorama y con la Venta de Marcelino atestada hasta la bandera, nos fuimos al coche y nos largamos al pueblo de Navacerrada a agasajarnos con una ración doble de picatostes con chocolate, que la nieve cansa mucho y había que recuperar las fuerzas perdidas...
Amigos, queda inaugurada la temporada invernal. Que las nieves nos sean propicias y a disfrutar. Hasta la próxima. Pórtenseme bien hasta mi regreso, ¿eh?
Un xaludote
Mostrando entradas con la etiqueta Peñalara. Mostrar todas las entradas
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domingo, 16 de diciembre de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
Ascensión a Cabeza Mediana
A propuesta de Manu, el pasado domingo 15 de julio nos juntamos unos cuantos para realizar una ruta por la Sierra. Tras una aparatosa subida al puerto de Cotos (debido a una carrera ciclista), nos juntamos a las 10.15 en el aparcamiento. Fuimos: Skylark, Corz, Jose, Manu, David Santillán, Tamara, Jesús, Jaime, Jesús, Maite y yo. Trass presentaciones y saludos, Jesús nos llevó por un atajo. Esta vez no hubo quejas del atajo, ya que discurre todo a la sombra y cuesta abajo. Atravesamos el aparcamiento y comenzamos a descender campo a través hacia el este, hasta alcanzar el arroyo Guarramillas (afluente del Lozoya). Ahí enganchamos con un camino que, siguiendo el curso del agua, nos llevó hasta un cruce con la M-604.
Cruzamos la carretera y continuamos por senda, hasta una parada en el Mirador de los Robledos. Este mirador es un excelente punto para contemplar el macizo de Peñalara, el valle del Lozoya o incluso la sierra de Ayllón.
Tras la parada, continuamos la senda, cuesta arriba y sin sombra, al resguardo del macizo de Peñalara. Llegamos a Cabeza Mediana a las 14:00. Tras la comida, culminamos la ascensión y volvimos a la senda para regresar. Descendimos a un collado, para subir al Cerrito Sarnoso y para luego continuar con subidas y bajadas hasta acabar de nuevo en la carretera, para volver al aparcamiento. Tras un par de rondas de cerveza, dimos por concluida la jornada montañera.
En total, la ruta tiene unos 650 m de desnivel, con 21 km de longitud. La primera parte es totalmente recomendable con estos calores mientras que la segunda, entre cuestas arriba, calor y polvo del camino, quizá no tanto.
Cruzamos la carretera y continuamos por senda, hasta una parada en el Mirador de los Robledos. Este mirador es un excelente punto para contemplar el macizo de Peñalara, el valle del Lozoya o incluso la sierra de Ayllón.
Tras la parada, continuamos la senda, cuesta arriba y sin sombra, al resguardo del macizo de Peñalara. Llegamos a Cabeza Mediana a las 14:00. Tras la comida, culminamos la ascensión y volvimos a la senda para regresar. Descendimos a un collado, para subir al Cerrito Sarnoso y para luego continuar con subidas y bajadas hasta acabar de nuevo en la carretera, para volver al aparcamiento. Tras un par de rondas de cerveza, dimos por concluida la jornada montañera.
En total, la ruta tiene unos 650 m de desnivel, con 21 km de longitud. La primera parte es totalmente recomendable con estos calores mientras que la segunda, entre cuestas arriba, calor y polvo del camino, quizá no tanto.
miércoles, 6 de junio de 2012
Retomando "malas" costumbres
¡¡Vuelve el calor y vuelve la escalada!!
Aunque la jornada comenzó entre poco tranquilizadoras conversaciones del estilo:
- Escalador al asegurador: ¡¡pues hala!!, ya te puedes hacer el ocho.
- Asegurador al escalador: eh....??????
Aunque ya habíamos hecho un par de intentos a principio de primavera, las lluvias y últimos fríos de la estación habían dejado las buenas intenciones casi en pequeños paréntesis en nuestras habituales pateadas.
Por fin, y aunque los calores no suelen ser el mejor aliado del escalador, este fin de semana parecía el mejor momento para escaparnos a las frescas laderas de Peñalara y pasar cuanto antes los miedos de las primeras vías de la temporada e inyectar un poco de adrenalina a nuestros amodorrados cuerpos de senderistas.
| De Peñalara-escalada |
Para esta ocasión, contamos con la presencia de tres caras poco o nada habituales en el grupo: Jesús, que ya experimentó con nosotros las bondades de un buen chapuzón en la Barranca; Celso que, después de varios intentos, por fin ha logrado incorporarse a una de nuestras salidas; y Pablo -¡¡si, otro Pablo!!- (ya sabéis que en este grupo acostumbramos a tener todo por duplicado), compañero del Majalasna y que también participó anteriormente en el memorable palizón de la Integral de la Puebla.
Como acompañamiento, algunos de los más recalcitrantes asistentes a estas cosas del monte, y en particular, de la escalada: Eva, Jose, Taber y un servidor.
Sobre la zona del contrafuerte de la Teresa poco más podemos decir de lo que ya hemos comentado en otras ocasiones: vías entre Vº y 6b en un entorno privilegiado y en un estilo intermedio entre adherencia y fisuras, muy recomendables para romper la monotonía de las interminables placas pedriceras.
Aunque la jornada comenzó entre poco tranquilizadoras conversaciones del estilo:
- Escalador al asegurador: ¡¡pues hala!!, ya te puedes hacer el ocho.
- Asegurador al escalador: eh....??????
nadie se fue sin terminar unas cuantas vías, e incluso nos dio tiempo para que Taber impartiera un interesante taller sobre rápeles, con objeto de refrescar el tema de cara a cercanos proyectos y futuras locuras. Lo peor, la brisilla que se levantó al final de la mañana y que, a unos cuantos osados en pantalón corto, nos puso la piel como la de un pollo recien desplumado.
Para recompensar tanto esfuerzo físico e intelectual, dividimos la segunda fase de la jornada en dos sesiones: un primer refrigerio en Venta Marcelino y una segunda sesión de terraza y charleta (para asentar conocimientos, que conste) en Cerceda
Lo mejor de todo, como no podía ser de otra manera, compartir un día en el monte con la mejor compañía posible.
Saludos
Lo mejor de todo, como no podía ser de otra manera, compartir un día en el monte con la mejor compañía posible.
Saludos
jueves, 26 de abril de 2012
El invierno empieza en Abril
Dicen por ahí que las cosas no son blancas ni negras, si no todo lo contrario. Bien, pues parece que este año, al menos en cuestiones meteorológicas se cumple tan curiosa reflexión; de tal modo que el invierno se ha convertido en primavera y la primavera en invierno.
Haciendo gala de nuestra afamada capacidad de adaptación a cualquier circunstancia, este domingo decidimos reiniciar la temporada invernal, aprovechando que la tregua de buen tiempo que daban entre borrasca y borrasca. Lo que no podíamos suponer es que, a lo tonto íbamos a tener casi el mejor día de nieve de todo lo que va de año. Y como otra de las virtudes que adorna a este grupo es la cabezonería recalcitrante, que mejor opción que repetir por enésima vez la sureste clásica a Peñalara, a ver si a base de "dale que te pego", terminábamos por hacerla como se debe hacer.
Después de transformar mi coche en algo parecido a un autobús escolar, Araceli, Maranta, Paco, Jesús y un servidor nos encaminamos hacia Becerril, donde Eva nos esperaba con su coche para rescatarnos de morir asfixiados entre macutos, piolets, bastones y todo tipo de complementos de moda montañera.
Una vez en Cotos, que ya a las 8:30 amenazaba con rebosar de coches, nada mejor que un cafecito y algún "barreño" de Colacao para entrar en calor y continuar con esa "pachorra" tan agradable que caracteriza nuestras últimas salidas.
De la primera parte de la ruta poco se puede decir que no hayamos repetido en crónicas anteriores, la diferencia es que, una vez superada la Laguna de Peñalara, se presentaron ante nuestros ojos mil y una canales repletas de nieve hasta los topes como si de un parque de atracciones se tratara. Ante tan irresistible imagen, Paco y Jesús no pudieron contenerse por más tiempo y abandonaron el camino original con los ojos perdidos en las primeras palas de nieve. A ellos se unió Araceli, que aun no conoce los peligros que entraña seguir la huella de este par de "obsesivos conpulsivos" de lo que ellos llaman "falsos llanos".
Por suerte, en esta ocasión la cosa no fue a más y terminamos por reunirnos todos en la entrada del corredor con la sutil diferencia, con respecto a otras ocasiones, de dos metros de nieve bajo nuestros pies. Ahí tenéis un par de fotos del mismo punto de la ruta ¿A ver si adivináis cual corresponde a Enero y cual a Abril?
En este punto Maranta, contagiada ya por el ansia montañera de Jesús y Paco, puso el ojo en la cima de Peñalara y para allá que se fue sin abandonar la cabeza del grupo más que para fotografiar la sudada que nos estábamos pegando el resto siguiendo su huella.
Cuando creíamos que todo lo bueno terminaba en la cima, no pudimos evitar que los ojos nos hicieran chirivitas contemplando el enorme merengue que cubría la cresta de Claveles y que nos empujaba irresistiblemente a continuar la ruta. Disfrutando como enanos asomándonos a las canales que salen de la cresta y parando cada dos por tres para hacer fotos, llegamos a la altura de la Laguna de los pájaros a la que bajamos realizando unas prácticas de culo-esquí, por aquello de probar otras modalidades de alpinismo invernal.
A estas alturas y con el sol pegando de plano, la ruta amenazaba con convertirse en una reedición de la "ruta para raquetas sin raquetas". Por suerte la huella de vuelta estaba hecha y, a parte de jugar a "a ver quien meta la pata en el arroyo" (de lo que solo se libró Jesús), llegamos sin más novedad a Venta Marcelino donde dios cuenta de los bocatas y las indispensables cervezas de cualquier buena ruta que se precie.
| De Sureste-Claveles |
| De Sureste-Claveles |
| De Sureste-Claveles |
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| De 26 de abril de 2012 |
| De Sureste-Claveles |
| De Sureste-Claveles |
lunes, 26 de diciembre de 2011
Sudeste clásica en "semiseco"
Pues si, otra vez la Sudeste a Peñalara, pero esta vez en buena compañía y con un sol radiante, no como el año pasado. Lo cierto es que, haciendo honor a su nombre, ya va camino de convertirse en una clásica del grupo, y no me extraña porque cada vez que me acerco por allí, me lo paso mejor.
En esta ocasión la idea no era otra que acercarnos a Cotos para ver si aun quedaba algo de nieve que echarse a las botas y, de paso, hacer un poco de hueco para los turrones de Nochebuena. Así que hacia allí nos encaminamos el día 24, con madrugón de por medio, Dani, Marcos, Taber y un servidor.
La caminata comenzó de una forma un tanto extraña, con la compañía constante de un par de helicópteros que nos tuvieron entretenidos un buen rato entre fotografías y elucubraciones sobre el motivo de tanto vuelo rasante. A la vuelta nos enteraríamos que semejante despliegue se debía a la desaparición de un montañero el día anterior y que, por desgracia, resultó muerto al sufrir una caída en el lado segoviano.
Una vez que alcanzamos la entrada del corredor que da acceso a la Sudeste, pudimos comprobar que lo de pisar nieve iba a ser complicado pero, ya que estábamos allí, no perdíamos nada por darle un tiento, aunque fuera en seco. Al final tampoco resulto ser una ruta precisamente seca porque casi todo el recorrido estaba tapizado de una estupenda y acongojante capa de hielo que, aparte de hacer la trepada la mar de entretenida, por momentos nos puso la cosa un poco comprometida.
Tras superar la primera parte del recorrido y un par de buenos resaltes a pelo, al llegar a un pequeño rellano, decidimos dejar de tentar a la suerte y aliviar un poco de tensión calzándonos los crampones.
A partir de aquí se nos planteaban dos variantes: la más directa y con más nieve, que sale al colladito que hay después de la cumbre; o la de la izquierda, más empinada y delicadilla. Como fuera que a esas alturas ya le habíamos cogido el gustillo a las escurridizas placas de hielo o las descargas de adrenalina, decidimos que, ya metidos en faena...
Y a fe nuestra que dimos en el clavo porque, “mieditis” a parte, disfrutamos como enanos con dos estupendos canalones de hielo-nieve y sus correspondientes resaltes, que nos obligaron a practicar un poco de eso que llaman "drytooling" y que suena tan profesional.
Después de un pequeño tentempié en la cima, decidimos bajar a Becerril donde nos esperaba Eva para comenzar la segunda parte de la ruta a base de una generosa ración de botellines y cachondeo, que por poco nos hacen cambiar eso de la Nochebuena en familia para pasarla por ahí arriba acodados en la barra del bar.
En esta ocasión la idea no era otra que acercarnos a Cotos para ver si aun quedaba algo de nieve que echarse a las botas y, de paso, hacer un poco de hueco para los turrones de Nochebuena. Así que hacia allí nos encaminamos el día 24, con madrugón de por medio, Dani, Marcos, Taber y un servidor.
| De Buzón |
La caminata comenzó de una forma un tanto extraña, con la compañía constante de un par de helicópteros que nos tuvieron entretenidos un buen rato entre fotografías y elucubraciones sobre el motivo de tanto vuelo rasante. A la vuelta nos enteraríamos que semejante despliegue se debía a la desaparición de un montañero el día anterior y que, por desgracia, resultó muerto al sufrir una caída en el lado segoviano.
| De Buzón |
Una vez que alcanzamos la entrada del corredor que da acceso a la Sudeste, pudimos comprobar que lo de pisar nieve iba a ser complicado pero, ya que estábamos allí, no perdíamos nada por darle un tiento, aunque fuera en seco. Al final tampoco resulto ser una ruta precisamente seca porque casi todo el recorrido estaba tapizado de una estupenda y acongojante capa de hielo que, aparte de hacer la trepada la mar de entretenida, por momentos nos puso la cosa un poco comprometida.
| De Sureste clásica II |
Tras superar la primera parte del recorrido y un par de buenos resaltes a pelo, al llegar a un pequeño rellano, decidimos dejar de tentar a la suerte y aliviar un poco de tensión calzándonos los crampones.
A partir de aquí se nos planteaban dos variantes: la más directa y con más nieve, que sale al colladito que hay después de la cumbre; o la de la izquierda, más empinada y delicadilla. Como fuera que a esas alturas ya le habíamos cogido el gustillo a las escurridizas placas de hielo o las descargas de adrenalina, decidimos que, ya metidos en faena...
| De Sureste clásica II |
Y a fe nuestra que dimos en el clavo porque, “mieditis” a parte, disfrutamos como enanos con dos estupendos canalones de hielo-nieve y sus correspondientes resaltes, que nos obligaron a practicar un poco de eso que llaman "drytooling" y que suena tan profesional.
| De Sureste clásica II |
Después de un pequeño tentempié en la cima, decidimos bajar a Becerril donde nos esperaba Eva para comenzar la segunda parte de la ruta a base de una generosa ración de botellines y cachondeo, que por poco nos hacen cambiar eso de la Nochebuena en familia para pasarla por ahí arriba acodados en la barra del bar.
martes, 2 de agosto de 2011
Escuelas de Verano de Escalada: Contrafuerte de la Teresa
Comenzamos aquí una crónica que vale por dos: las jornadas del lunes 25 de Julio y del sábado 30 de Julio en las que decidimos aproximarnos al circo de Peñalara a escalar.
Aprovechando que el día 25 de Julio era festivo en la Comunidad de Madrid y mientras muchos de vosotros estabais enfrentándoos al Perdido en Pirineos, Jose y yo nos subimos al circo de Peñalara a darle a la escalada.
Era la segunda ocasión en la que nos acercábamos al Contrafuerte de La Teresa, en los alrededores de la Laguna de Peñalara. Por su ubicación, es este uno de los mejores lugares para escalar en verano en la Comunidad de Madrid. Así que estuvimos al sol, pero a buena temperatura.
Allí nos enfrentamos con varios "quintos" como "Lola", "Piremania Free" o "Ebusiada". Lo cierto es que salvo el primero todos los demás nos plantearon complicaciones y alguna de ellas tuvo que salir tras varios intentos. No sabemos si sería el tiempo que hacía que ambos no escalabamos u otra razón (escuchamos algún comentario de otras cordadas con respecto a la graduación de las vías), pero nos dio la impresión de que la roca de este lugar es especialmente agresiva para las yemas de las manos. Tuvimos que finalizar anticipadamente la sesión porque los pies de gato de Jose (Rock Pillars) dijeron "hasta aquí hemos llegado". El recauchutado les devolverá a la vida.
Antes de abandonar el lugar fichamos otras tres vías, cortas pero interesantes (V+) dentro del sector de la Pared del Zabala, también próximo a la laguna y justo debajo del refugio del mismo nombre. Una de nombre "Mediterráneo" otra con un nombre mucho mas curioso "Cuando fue a cagar el rana" y otra Anónima. Una alternativa más para una zona que da bastante juego.
Y el sábado 30 de Julio más de lo mismo, salvo que en esta ocasión fuimos Nadia, David, Dani, Pablo, Pepe y yo los que nos acercamos al mismo lugar. En esta ocasión madrugamos más, por lo que tuvimos disponible prácticamente toda la pared para nosotros solos por un buen tiempo.
Allí Pablo se marcó un 6a+ de primero (suponemos que "Aquí huele a muerto") y con buenas maneras, lo que motivó que un escalador, ya retirado, que andaba por la zona se acercara a felicitarle por su estilo. Bravo Pablo!
En esta ocasión, comimos en el refugio de Navacerrada del Cumbres y concluimos la jornada haciendo una muy breve visita al Alto del Telégrafo. Allí concluimos un sábado de los aprovechados de verdad.
| De Contrafuerte de la Teresa II |
Aprovechando que el día 25 de Julio era festivo en la Comunidad de Madrid y mientras muchos de vosotros estabais enfrentándoos al Perdido en Pirineos, Jose y yo nos subimos al circo de Peñalara a darle a la escalada.
| De Contrafuerte de la Teresa I |
Era la segunda ocasión en la que nos acercábamos al Contrafuerte de La Teresa, en los alrededores de la Laguna de Peñalara. Por su ubicación, es este uno de los mejores lugares para escalar en verano en la Comunidad de Madrid. Así que estuvimos al sol, pero a buena temperatura.
| De Contrafuerte de la Teresa II |
Allí nos enfrentamos con varios "quintos" como "Lola", "Piremania Free" o "Ebusiada". Lo cierto es que salvo el primero todos los demás nos plantearon complicaciones y alguna de ellas tuvo que salir tras varios intentos. No sabemos si sería el tiempo que hacía que ambos no escalabamos u otra razón (escuchamos algún comentario de otras cordadas con respecto a la graduación de las vías), pero nos dio la impresión de que la roca de este lugar es especialmente agresiva para las yemas de las manos. Tuvimos que finalizar anticipadamente la sesión porque los pies de gato de Jose (Rock Pillars) dijeron "hasta aquí hemos llegado". El recauchutado les devolverá a la vida.
| De Contrafuerte de la Teresa I |
Antes de abandonar el lugar fichamos otras tres vías, cortas pero interesantes (V+) dentro del sector de la Pared del Zabala, también próximo a la laguna y justo debajo del refugio del mismo nombre. Una de nombre "Mediterráneo" otra con un nombre mucho mas curioso "Cuando fue a cagar el rana" y otra Anónima. Una alternativa más para una zona que da bastante juego.
Y el sábado 30 de Julio más de lo mismo, salvo que en esta ocasión fuimos Nadia, David, Dani, Pablo, Pepe y yo los que nos acercamos al mismo lugar. En esta ocasión madrugamos más, por lo que tuvimos disponible prácticamente toda la pared para nosotros solos por un buen tiempo.
| De Contrafuerte de la Teresa II |
Allí Pablo se marcó un 6a+ de primero (suponemos que "Aquí huele a muerto") y con buenas maneras, lo que motivó que un escalador, ya retirado, que andaba por la zona se acercara a felicitarle por su estilo. Bravo Pablo!
| De Contrafuerte de la Teresa II |
En esta ocasión, comimos en el refugio de Navacerrada del Cumbres y concluimos la jornada haciendo una muy breve visita al Alto del Telégrafo. Allí concluimos un sábado de los aprovechados de verdad.
domingo, 30 de enero de 2011
Peñalara-Sureste Clásica
Tras vanos intentos de engañar a algún miembro del grupo para que me acompañara a dar una vuelta por Cotos y presa de un ataque de montañitis aguda, finalmente me lie la manta a la cabeza y decidí subir en solitario para ver si era posible rebañarle, aunque fuera solo un ratito, a los pésimos pronósticos meteorológicos de los últimos días. Y la cosa no Salió del todo mal puesto que al final me volví con la "Sureste a Peñalara" en el bolsillo, aunque también con la impresión de haber hecho cualquier otra cosa, pues el 90% del tiempo la niebla apenas me permitió disfrutar de las vistas.
Tras dejar el coche en Cotos (lleno hasta la bandera, para variar)todo hacía intuir que, por una vez, los chicos del AEMET se iban a confundir para bien, pues no solo había algún claro que otro por el que entraba un agradable solecillo, sino que además, la ausencia de viento hacía que la temperatura fuera más que aceptable. Pero poco duró la ilusión y, nada más rebasar la Laguna Grande, las nubes comenzaron a cerrarse de nuevo para el resto del día.
Así, acompañado a tramos por los grupos de montañeros que se encaminaban hacia la laguna de los Pájaros, llegué a la altura de la canal Sureste a Peñalara donde, la tentación de unas inmaculadas palas de nieve y mi poca voluntad por resistirme, convirtieron lo que debía haber sido un paseo en una entretenida palicilla con la nieve (para que vamos a engañarnos, ya había echado el casco a la mochila por si las moscas).
Para mi sorpresa no había el menor atisbo de huella reciente, pese a que ya había visto como las canales de la Laguna estaban cuajaditas de personal. Y no me extraña, porque el medio metro de nieve reciente que cubría la pala de entrada ya me hicieron pensar un par de veces si no sería mejor bajarme a tomar un caldito a Venta Marcelino y dejarme de gilipo... Por fortuna, una vez superado este primer tramo, la capa de nieve virgen disminuía a ratos a la mitad y permitía clavar correctamente los crampones en la capa dura de más bajo.
Así, entre resuellos y algún juramento que otro, se alcanza un resalte bastante más empinado pero que, al estar completamente cubierto, no supuso mayor dificultad. Tras superara el resalte y otro corto tramo de canal, se sale a un rellano desde el que pude intuir la posibilidad de enlazar por la izquierda hacia otra canal que creí debía salir casi a la cumbre de Peñalara o continuar recto por otra canal bastante evidente aunque algo más empinada. Como a estas alturas ya no veía a mucho más de 10 metros, decidí tirar todo recto con la intención de liarme lo menos posible y evitar meterme en un embolado con la niebla cerrándose cada vez más.
Con una nieve en mejores condiciones que la que había sufrido hasta el momento y con alguna que otra buena placa de hielo de por medio, apenas tarde un rato en superar la que a mi parecer fue la parte más entretenida del recorrido y que, tras una pequeña cornisa sin dificultad ninguna, te deja a escasos 20 metros a la derecha del vértice de Peñalara.
Tras abrigarme un poco y hacer la foto de rigor y viendo que el tiempo empeoraba por momentos, decidí bajarme a buen paso siguiendo la buena huella que había dejado los innumerables esquiadores y montañeros que subían y bajaban como una romería por la ruta normal. Un poco harto de tanto personal por todos lados, seguí mis tendencias sociópatas y decidí bajarme directamente por el tubo central de la Laguna Grande y así de paso echar un vistazo al tubo del robot donde me pude entretener haciendo unas fotos a los escaladores allí congregados. De ahí, en un rápido paseillo, retomé mis pasos y volví a Cotos por el camino de la Laguna.
En definitiva, una ruta estupenda incluso a ciegas así que, no me puedo imaginar cómo debe ser con buen tiempo. Habrá que probar de nuevo…
| De Sur-este clásica a Peñalara |
Tras dejar el coche en Cotos (lleno hasta la bandera, para variar)todo hacía intuir que, por una vez, los chicos del AEMET se iban a confundir para bien, pues no solo había algún claro que otro por el que entraba un agradable solecillo, sino que además, la ausencia de viento hacía que la temperatura fuera más que aceptable. Pero poco duró la ilusión y, nada más rebasar la Laguna Grande, las nubes comenzaron a cerrarse de nuevo para el resto del día.
Así, acompañado a tramos por los grupos de montañeros que se encaminaban hacia la laguna de los Pájaros, llegué a la altura de la canal Sureste a Peñalara donde, la tentación de unas inmaculadas palas de nieve y mi poca voluntad por resistirme, convirtieron lo que debía haber sido un paseo en una entretenida palicilla con la nieve (para que vamos a engañarnos, ya había echado el casco a la mochila por si las moscas).
| De Sur-este clásica a Peñalara |
Para mi sorpresa no había el menor atisbo de huella reciente, pese a que ya había visto como las canales de la Laguna estaban cuajaditas de personal. Y no me extraña, porque el medio metro de nieve reciente que cubría la pala de entrada ya me hicieron pensar un par de veces si no sería mejor bajarme a tomar un caldito a Venta Marcelino y dejarme de gilipo... Por fortuna, una vez superado este primer tramo, la capa de nieve virgen disminuía a ratos a la mitad y permitía clavar correctamente los crampones en la capa dura de más bajo.
| De Sur-este clásica a Peñalara |
Así, entre resuellos y algún juramento que otro, se alcanza un resalte bastante más empinado pero que, al estar completamente cubierto, no supuso mayor dificultad. Tras superara el resalte y otro corto tramo de canal, se sale a un rellano desde el que pude intuir la posibilidad de enlazar por la izquierda hacia otra canal que creí debía salir casi a la cumbre de Peñalara o continuar recto por otra canal bastante evidente aunque algo más empinada. Como a estas alturas ya no veía a mucho más de 10 metros, decidí tirar todo recto con la intención de liarme lo menos posible y evitar meterme en un embolado con la niebla cerrándose cada vez más.
| De Sur-este clásica a Peñalara |
Con una nieve en mejores condiciones que la que había sufrido hasta el momento y con alguna que otra buena placa de hielo de por medio, apenas tarde un rato en superar la que a mi parecer fue la parte más entretenida del recorrido y que, tras una pequeña cornisa sin dificultad ninguna, te deja a escasos 20 metros a la derecha del vértice de Peñalara.
| De Sur-este clásica a Peñalara |
Tras abrigarme un poco y hacer la foto de rigor y viendo que el tiempo empeoraba por momentos, decidí bajarme a buen paso siguiendo la buena huella que había dejado los innumerables esquiadores y montañeros que subían y bajaban como una romería por la ruta normal. Un poco harto de tanto personal por todos lados, seguí mis tendencias sociópatas y decidí bajarme directamente por el tubo central de la Laguna Grande y así de paso echar un vistazo al tubo del robot donde me pude entretener haciendo unas fotos a los escaladores allí congregados. De ahí, en un rápido paseillo, retomé mis pasos y volví a Cotos por el camino de la Laguna.
En definitiva, una ruta estupenda incluso a ciegas así que, no me puedo imaginar cómo debe ser con buen tiempo. Habrá que probar de nuevo…
domingo, 2 de enero de 2011
Año Nuevo en Peñalara
Una vez medio superados los recientes excesos de Año Nuevo y como paréntesis antes de los próximos de Reyes, unos cuantos miembros del grupo (Eva, Maranta, Silvia, Manu, Dani, Jesús y un servidor) decidimos acercarnos a estrenar el año con una clásica entre las clásicas: Peñalara por la Laguna de los pájaros y Risco de Claveles.
Partiendo desde Cotos, donde ya se habían reunido un buen puñado de montañeros, paseantes, aficionados al trineo y catadores de caldo de Venta Marcelino; comenzamos la subida por la archiconocida senda de la Laguna Grande que, en esta ocasión, de pisada que estaba, más parecía una pista de patinaje que un camino y que al final resultó ser la parte más peliaguda del recorrido. Aunque el día comenzó con un solecillo prometedor, poco a poco empezaron a entrar nubes que fueron cerrando el panorama y privándonos de las estupendas vistas de la zona, aunque no lo suficiente como para hacernos desistir de nuestro propósito. Por el camino pudimos ver, no sin cierta envidia, como otros grupos emprendían la subida a Peñalara por las diferentes canales que la bordean pero, en esta ocasión nos aguantamos las ganas y continuamos tranquilamente con nuestro objetivo original , entre otras cosas, para no terminar nuestra excursión casi a la hora del aperitivo.
Alcanzamos así la laguna de los Pájaros, que en esta ocasión se encontraba completamente helada, para emprender la subida hacia Claveles con una niebla cada vez más cerrada y con suficiente hielo como para decidir prudentemente bordear Claveles sin enfilar la cresta directamente.
Ya en Peñalara, nos esperaba como es costumbre, una auténtica convención montañera y una brisilla tirando a gélida que nos quito las ganas de prolongar el momento del avituallamiento más allá de lo necesario.
De bajada a Cotos, la espesa niebla y un par de despistes motivados por la animada cháchara que nos traíamos, nos obligo a tirar del GPS de Jesús para no terminar tomándonos las cañas en La Granja. Por suerte, rectificamos a tiempo y pudimos por fin brindar por el nuevo año, por todas las montañas que hemos subido juntos y por las ¡¡MILES!! que nos quedan aun por subir.
¡¡¡¡FELIZ AÑO!!!!
| De Peñalara 02-01-2011 |
Partiendo desde Cotos, donde ya se habían reunido un buen puñado de montañeros, paseantes, aficionados al trineo y catadores de caldo de Venta Marcelino; comenzamos la subida por la archiconocida senda de la Laguna Grande que, en esta ocasión, de pisada que estaba, más parecía una pista de patinaje que un camino y que al final resultó ser la parte más peliaguda del recorrido. Aunque el día comenzó con un solecillo prometedor, poco a poco empezaron a entrar nubes que fueron cerrando el panorama y privándonos de las estupendas vistas de la zona, aunque no lo suficiente como para hacernos desistir de nuestro propósito. Por el camino pudimos ver, no sin cierta envidia, como otros grupos emprendían la subida a Peñalara por las diferentes canales que la bordean pero, en esta ocasión nos aguantamos las ganas y continuamos tranquilamente con nuestro objetivo original , entre otras cosas, para no terminar nuestra excursión casi a la hora del aperitivo.
| De Peñalara 02-01-2011 |
Alcanzamos así la laguna de los Pájaros, que en esta ocasión se encontraba completamente helada, para emprender la subida hacia Claveles con una niebla cada vez más cerrada y con suficiente hielo como para decidir prudentemente bordear Claveles sin enfilar la cresta directamente.
Ya en Peñalara, nos esperaba como es costumbre, una auténtica convención montañera y una brisilla tirando a gélida que nos quito las ganas de prolongar el momento del avituallamiento más allá de lo necesario.
| De Peñalara 02-01-2011 |
De bajada a Cotos, la espesa niebla y un par de despistes motivados por la animada cháchara que nos traíamos, nos obligo a tirar del GPS de Jesús para no terminar tomándonos las cañas en La Granja. Por suerte, rectificamos a tiempo y pudimos por fin brindar por el nuevo año, por todas las montañas que hemos subido juntos y por las ¡¡MILES!! que nos quedan aun por subir.
¡¡¡¡FELIZ AÑO!!!!
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Peñalara,
Risco de los claveles
martes, 20 de julio de 2010
Quebrantaherraduras y La Teresa
En busca de nuevas vías de escalada deportiva por Madrid, nos acercamos a la Pedriza, a la zona conocida como Quebrantaherraduras, donde nos encontramos con unas vías de V y V+; y 6-7 en la parte izquierda, diferentes a las de otras zonas de La Pedriza, ya que se caracteriza por vías muy verticales, a veces desplomadas y con buenos agarres, con considerable trabajo de brazos y piernas; es un sitio agradable para escalar, incluso en verano porque la solana no pega con demasiada dureza a partir de media tarde, las vías son interesantes y divertidas, asequibles pero "exigentes" físicamente para los principiantes.
La otra zona visitada fue La Teresa en Peñalara, un lugar muy agradable con vías equipadas para deportiva y otras aptas para meter fisureros y friends; V, V+, hasta 6b+ , son éstas vías de de adherencia, en las que hay que aprovechar cualquier garbancillo; regletas y fisuras son otros elementos a los que aferrarse, en definitiva una zona muy recomendable para quienes gustan de la adherencia;se encuentra en un marco en el que hay muchas zonas de escalada, tanto deportiva como clásica y es importante acercarse a temprana hora, (en verano) aprovechar "la fresca" para evitar calores extremados.
Las vías que hicimos en esta osación fueron:
Quebrantaherraduras:
- Estrella de mar: V
- Elia: V
- Terete V+
Contrafuerte de la Teresa:
- Lola: V
- Piremania free: V
- Ebusiada: V
- Teresa: V+
La otra zona visitada fue La Teresa en Peñalara, un lugar muy agradable con vías equipadas para deportiva y otras aptas para meter fisureros y friends; V, V+, hasta 6b+ , son éstas vías de de adherencia, en las que hay que aprovechar cualquier garbancillo; regletas y fisuras son otros elementos a los que aferrarse, en definitiva una zona muy recomendable para quienes gustan de la adherencia;se encuentra en un marco en el que hay muchas zonas de escalada, tanto deportiva como clásica y es importante acercarse a temprana hora, (en verano) aprovechar "la fresca" para evitar calores extremados.
Las vías que hicimos en esta osación fueron:
Quebrantaherraduras:
- Estrella de mar: V
- Elia: V
- Terete V+
Contrafuerte de la Teresa:
- Lola: V
- Piremania free: V
- Ebusiada: V
- Teresa: V+
lunes, 5 de julio de 2010
Recordando el invierno en Guadarrama
Ahora que el calor nos pega de manera fulminante os dejo unas fotos refrescantes de algunas rutillas que realizamos Perezako y yo este invierno de 2010 por la sierra de Guadarrama. En algunas de ellas distinguireis Cabezas de Hierro y la laguna de Peñalara completamente helada. Ah! que fresquito!
Y para completar, ahí van unas fotos de una de las primeras salidas de este invierno. En esta ocasión se trata de una vuelta por la Fuenfría con la participación de Manu, David, Perezako, Jesús, José y Pablo.
Y para completar, ahí van unas fotos de una de las primeras salidas de este invierno. En esta ocasión se trata de una vuelta por la Fuenfría con la participación de Manu, David, Perezako, Jesús, José y Pablo.
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